Xavier Gimeno
Gestor de Proyectos
Francesc Xavier Marcè
Vicepresidente del Institut de Cultura de Barcelona y Regidor del distrito de Nou Barris
Aspectos generales
- Oasis: rompía la magia del evento, ya que se encontraba personal vestido de calle en medio de los diferentes escenarios.
- Cabalgata: el personal aportado por la empresa no vestía acorde con la temática del evento ni estaba correctamente identificado. Este hecho provocaba que el público no los reconociera como personal de la organización, generando la falsa sensación de que se podía cruzar o incluso seguir el recorrido colocándose entre las comparsas. La importancia de ir vestidos acorde al evento o, en su defecto, debidamente identificados, fue comunicada previamente.
En el Oasis
- La sala de descanso era un espacio indiscreto y excesivamente visible. Al llegar a esa zona, la atención del público se desviaba completamente hacia dicho espacio, debido a su ubicación y al elevado tránsito de personas. Además, miembros de la organización se ponían a conversar entre ellos en la puerta, manteniéndola abierta, rompiendo totalmente la ambientación del espacio.
- Trato inaceptable hacia las personas voluntarias, con gritos reiterados por parte de la organización, conducta que consideramos absolutamente inadmisible. • Existencia de espacios poco aprovechados, lo que provocaba que el recorrido del “laberinto” resultara confuso para las personas visitantes.
- Rotura y falta de cuidado del material de las asociaciones, devolviéndose parte de este con desperfectos.
- En el momento del desmontaje, el personal de Espectacleria responsable de esta tarea no tuvo en cuenta que las entidades también estaban desmontando sus paradas y recogiendo su material. La empresa comenzó a retirar elementos en zonas ya ocupadas por las entidades, obligándolas a interrumpir su labor por falta de espacio, cuando podría haber iniciado el desmontaje en otras áreas.
En la Cabalgata
- Retraso considerable en el inicio de la cabalgata.
- Desarrollo lento del recorrido y con numerosas interrupciones, como consecuencia de una deficiente organización. Cabe destacar que muchas de las asociaciones participantes cuentan con más de 30 años de experiencia en la Cabalgata de Reyes de Nou Barris.
- Debido a estos retrasos, Sus Majestades los Reyes no pudieron completar el recorrido por todas las carrozas, privando a muchos niños y niñas de disfrutar plenamente del evento.
- Persistencia de gritos y malas formas por parte de la organización, generando un descontento muy generalizado entre la mayoría de las asociaciones participantes.
- Falta de previsión en el reparto de caramelos, hasta el punto de que algunas asociaciones se quedaron sin ellos. Ante esta situación, la empresa gestora solicitó caramelos a otras asociaciones para poder abastecerlas. Además, se observaron comportamientos inaceptables por parte de personas de la organización que retiraban caramelos a niños y niñas de las comparsas para lanzarlos ellos mismos o entregarlos a los speakers.
- A la llegada a la zona de Aiguablava, no existía señalización ni indicaciones claras sobre la ubicación de camiones, comparsas o carrozas, ni se disponía de personal de referencia que pudiera orientar a las asociaciones.
- Durante la cabalgata no había personal con walkie-talkie en puntos cercanos para atender posibles incidencias. Estas se produjeron y fueron resueltas únicamente gracias a la experiencia de las asociaciones, evitando situaciones de mayor gravedad. Consideramos esta situación totalmente inaceptable.
- Desde el inicio se advirtió que el tramo de Via Júlia era especialmente peligroso debido a su estrechez, detectándose además público sentado en las aceras. Este riesgo podría haberse evitado si se hubieran atendido las advertencias realizadas por las asociaciones.



